Tras cumplirse 40 años de nuestro rock, este se convirtió en la música más representativa y popular de nuestro país. Con el correr de los años, década tras década, muchos fueron los cambios, en todos los ámbitos: político, económico, socio-cultural, incluyendo transformaciones en lo musical. Hoy, el género del rock se ha desvirtuado mucho. Tal vaz esto se deba a varios factores, que habría que analizarlos con más profundidad.

Pero lo cierto es que, hoy en día, cualquiera que aparezca en MTV ó “La Rolling Stone!, lo caratulan de “rockero”. Uno de los cambios que se aprecian facilmente, está en los discursos (poesía, filosofía, letras) de los artistas, y tal vez es uno de los cambios más importantes. En las viejas épocas del rock, sin bien eran épocas muy jodidas, los valores, los ideales, eran otros. Se buscaba construír un “nosotros”, algo colectivo, hacer sentir a la gente que no estaban solos, qye había otras personas que pensaban y sentían como ellos, y que valía la pena luchar por esos ideales (libertad, paz, amor, naturaleza, etc.)

El período 76-77 estuvo caracterizado por un tremendo auge de los recitales de rock nacional. Uno, y hasta dos Luna Parks llenos por mes, eran comunes en esta etapa, además de los innumerables conciertos en teatros y café concert. No obstante, no es período donde pueda apreciarse un incremento en la venta de discos del género, dado que lo que se estaba procesando era una necesidad social y no una cuestión estética y comercial.

“Ir a un recital era como una necesidad. No dejábamos pasar ninguno. Había una necesidad tremenda de estar juntos…de participar en algo y a la vez estar seguro” (Ricardo, empleado bancario, 31 años).
“Era una época en la que gastabas mas guita en recitales que en discos. ¡Gastabas mucha más guita! Pero es la época en que se empezo a escuchar discos en común. A nosotros, por ejemplo, en esa época se no ocurrió juntarlos entre 10 o 15 tipos. Hicimos una discoteca gigante y escuchabamos discos entre todos. O sea que teníamos todo colectivo ¿viste? Es que la música la vivíamos como algo colectivo …(Carlos, empleado, 30 años)

Ir a recitales y escuchar discos en grupo de amigos se convertían en actividades privilegiadas para un movimiento que intentaba salvaguardar su identidad, al mismo tiempo que la identidad de todo un grupo etario.

En la década de los 80, con el arribo de la democracia, se vislumbraba claramente en las propuestas de los músicos, las inseguridades por el camino a seguir. Las opciones iban desde la planteada por Spinetta (seguir siendo reducto de lo incorruptible) hasta lo planteado por Los Abuelos de la Nada: divertir. En el medio eran muchas las variantes: transformar el movimiento en algo más que un público que asiste a recitales, creando “Centros de las buenas ondas” que realizaban acciones comunitarias (Piero); seguir contra el sistema (Pappo) o reinsertar al movimiento del underground, como única alternativa para evitar la comercialización creciente (Miguel Zavaleta).

La falta de una propuesta unitaria hace aparecer a los ojos del movimiento esta etapa como crítica. Los intentos renovadores de los “viejos líderes”, muchos veces son incomprendidos, y el período se caracteriza por la caída de varios ídolos sin el surgimiento de otros que los reemplacen.

“Creo que hay demasiado drama en el rock…Pienso que hay que devolverle al rock la cuota de esparcimiento que antes tenía. Sería bueno que el rock incitara algo, a bailar, a cantar, y no solo a compadecerse de los pobres que sufren en este país” (Charly García, Revista Pelo, Julio 1983)

Hoy, todo es muy distinto. El mercado, la globalización, así también como muchos músicos, lo único que anhelan son ganancias. Esto se ve claramente en las composiciones de los discos, salen uno tras otro, sin importar la calidad de su contenido. Los viejos valores de la música parecen haberse perdido con el paso del tiempo. La importancia de construír algo colectivo, en defensa de ideales étnico-culturales, se reemplazaron por el individualismo y las ansias de vender millones de discos, aparecer en tapas de revistas, conquistar el primer puesto de un ranking en la Tv o en la radio.

La diferencia que vemos en artistas como, para dar algunos ejemplos, Luis Alberto Spinetta, Charly García, Gustavo Cerati, Fito Páez. Estos se toman varios años para componer sus discos, y luego, en el producto terminado, notamos gran calidad musical, y en sus letras. Es por esto que trasgreden en el tiempo, son tan elogiados, respetados, y populares, así como fueron y siguen siendo las grandes influencias de cientos de músicos, en la Argentina ocmo en Latinoamérica.

El movimiento del rock nacional ha desempeñado un papel sumamente importante en la socialización y resocialización de amplios sectores de la juventud argentina, a lo largo de estos 40 años, restaurando la comunicación veraz acerca del país real, rescatando el sentido de la vida, consolidando un actor colectivo como forma de contrarestar un modelo de vida indiviudalista y capitalista, contraponiendo la solidaridad a los intereses del mercado y a la transformación global de los actores colectivos en la argentina, ect.

Sería bueno que muchos de los músicos contemporáneos, así también como los jóvenes de esta sociedad, se tomen un instante de reflexión, miren hacia el pasado y podamos rescatar, entre todos, esos valores, ideales y esa música tan preciosa, que nuestros más grandes líderes/ídolos nos han dejado en herencia.

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